Crítica al Ding Dong XXIII Muestra Nacional de Teatro Villa el Salvador 2009




MESA DE CRÍTICOS

Laurietz Seda
Universidad de Connecticut
Primera Decana de la Facultad de Artes Escénicas y Literatura de la UCSUR - Perú

Mary Soto
Directora de Textos de Teatro Peruano
Presidenta Colegiada de la Asociación Peruana de Investigación y Crítica Teatral

Percy Encinas
Asociación Peruana de Investigación y Crítica Teatral
Director del Festival UCSUR de Teatro Internacional

Me excuso por no estar presente en la exposición de mis ideas, pues, responsabilidades profesionales me impiden hoy viernes salir de la universidad. Por ello abusando de su comprensión, pido a mis colegas leer estas notas sobre mis impresiones.

..."Desde la primera aparición a escena de, los actores de El cañón ding dong del Mariscal Bom Bom, dieron señal de un trabajo preciso y eficaz. La historia apta para todo público exhibe una sencillez luminosa, una aparente simplicidad que resulta altamente eficaz por algunos elementos que repasaré al vuelo.
El elenco demostró un afiatamiento que revela trabajo constante, preparación rigurosa. Luego supe que Teatro Futuro es una agrupación con muchos años de trabajo continuo y que no solo lo hace en registro clown. Sus secuencias son ágiles y en pocos minutos consiguen establecer un universo propio de gags y claves que el público asume con gusto cómplice casi inmediatamente, como el breve diálogo recurrente: ¿Usted?, no usted, ¡ah! usted, o la apropiación de las ideas del sargento: ¡Que buena idea se me ha ocurrido!,  o el gesto de taparse las oídos ante el inminente cañonazo, etc. Me parecieron atinadas también las partes musicales, desde su versión del rock de la cárcel hasta las canciones cantadas con ese deliberado desafinamiento muy propio del payaso criollo.
La obra ha conseguido un merecido aplauso del público  y un respeto de este crítico, apoyada en un elenco solvente, en una historia amena escenificada con un gusto que se transmitía hasta el público, con los elementos suficientes - ni más ni menos- para caracterizar a los personajes. Y ha resuelto escenas, pasibles de lugares comunes, con comedimiento y dosificación. Allí donde muchos elencos caen en la violencia facilista de gags gruesos, los actores de Teatro Futuro han sido precisos y codificados como una buena coreografía: la escena de la persecución a balazos y a varazos, con banda sonora prestada de Misión imposible es un ejemplo que sustenta mi afirmación. Por último, entre los aciertos también hay que destacar la pertinencia coyuntural del tema: un líder hablando de guerra, los nacionalismos disimulando personalismos, prestos a conducir a un pueblo a conflictos evitables, y el alto contenido simbólico y poético de la explosión reemplazada por el tañido de campanas. Una obra que ha merecido aplausos espontáneos del público y que merecería difundirse no solo entre niñas y niños, sino, sobre todo, entre quienes aún alientan y negocian escenarios belicistas sin captar los deseos de quienes trabajamos intensamente por la justicia, la inclusión, la libertad y la dignidad, como todos quienes aquí han venido, desde tantos puntos del país, al teatro de una Villa, de una carpa, de un movimiento que es capaz de amotinarse en defensa del arte, y a favor de la paz"...